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Territorio de la memoria, una muestra de Juan Pablo Arias

por Julian Monti

Escribe Emilia Demichelis

El Espacio Peces del Barrio de Barracas presenta una muestra del ceramista chaqueño Juan Pablo Arias.


El barro como mapa y resistencia: la materia que recupera la memoria del territorio

A través de la cerámica, el trabajo manual y la construcción comunitaria, la obra de Juan Pablo Arias, el proyecto curatorial “Poéticas del Encuentro” y la experiencia de Punta Querandí trazan un mapa político donde la tierra cocida se transforma en un testimonio actual y vigente de las luchas y saberes populares.

En un panorama artístico internacional donde las prácticas contemporáneas buscan reinstalar el vínculo del arte con las comunidades, la cerámica se consolida y expande en su discurso no sólo como disciplina técnica, sino como un fuerte lenguaje político y poético. La exposición “Territorio de la memoria” que reúne la obra cerámica de Juan Pablo Arias, convierte al espacio de exhibición en un recorrido donde el paisaje chaqueño, el trabajo campesino y los relatos orales toman forma tridimensional, y donde la materia misma actúa como un contenedor de la memoria colectiva que se niega a desaparecer.

La producción de Juan Pablo Arias nace directamente del suelo chaqueño. Su propuesta se presenta como una traducción sensible del monte, sus ríos, la fauna amenazada y la cosmogonía de sus antiguos habitantes. Trabajar con el barro y el paisaje del monte implica asumir el tiempo y las formas de la naturaleza, de esta manera en sus piezas, las texturas funcionan como traducciones de las grietas, relieves y bordes irregulares que imponen la rugosidad de la vida campesina. Figuras esculpidas por el sol y la intemperie, de pies anchos y firmes sobre el barro, que echan raíces en el suelo, y manos monumentales que revelan el esfuerzo del trabajo, pero también la súplica, y la ofrenda. La muestra se despliega así como un mapa de tierra cocida que nos introduce en la resistencia cotidiana de quienes habitan el paisaje chaqueño profundo.

En este recorrido se nos hace presente  una genealogía formal e ideológica entre las figuras cerámicas de Juan Pablo Arias y la narrativa gráfica de Ricardo Carpani. Donde Carpani trazaba con líneas rotundas los cuerpos del proletariado industrial, caracterizados por manos gigantescas, nudillos marcados y rostros curtidos por la lucha de clases, Arias materializa esa misma fuerza dramática en tres dimensiones utilizando para ello los cuerpos de ese campesinado que modela y presenta. Ambos artistas comparten una visión estética del trabajo popular como eje de resistencia: en Carpani, la mano es la herramienta de la huelga, el puño levantado y la soberanía del trabajador frente a la opresión. En Arias, las manos y los pies sobredimensionados de barro remiten a la labor física del campesinado sobre el suelo.

Si Carpani monumentalizaba a la clase obrera en el afiche y el mural para agitar la conciencia colectiva, Arias realiza una operación similar desde la escultura orgánica: dota de escala monumental al campesino y al habitante del monte, transformando la anatomía del trabajador en la raíz misma del paisaje. En ambos, la figura humana es un cuerpo-territorio que resiste, permanece y exige su lugar en la historia.

Esta sintonía formal e ideológica entre ambos creadores se traslada también a la representación de la fauna. Los animales que Arias modela en cerámica, especies del monte chaqueño que habitan la frontera entre el relato oral y la amenaza de extinción, ostentan una anatomía con volúmenes rotundos y una musculatura tensa que parece a punto de estallar. Del mismo modo en que Carpani imprimía a sus animales una poderosa fuerza física a través de trazos gruesos y contornos anatómicos hiper dimensionados, las piezas de Arias concentran en sus volúmenes la fuerza de la naturaleza virgen, donde la musculatura del animal se mimetiza con la fibra del algarrobo, las raíces retorcidas y la corteza rugosa, transformándola en una representación de la resistencia frente al desmonte y el avance del capital.

Este recorrido encuentra su marco curatorial en el ciclo «Poéticas del encuentro: prácticas artísticas expandidas», desarrollado en Espacio Peces bajo la curaduría de Sonia González. Este programa concibe la exposición como un dispositivo de activación comunitaria, entendiendo la curaduría como la creación de situaciones donde la obra entra en relación directa con el territorio y el público, el ciclo articula artes visuales, performance y acciones colectivas para producir experiencias compartidas. De este modo, las imágenes y los rituales expuestos adquieren nuevos significados en el presente, transformando la exhibición de un punto de llegada formal a un punto de partida para la construcción de lazos territoriales.

En diálogo con estas búsquedas territoriales, el ciclo incorpora la muestra “Geometrías en diálogo», de Mónica Fuksman y Armando Ramaglia, desplazando la mirada hacia la geometría como lenguaje contemporáneo. Allí la forma se transforma en estructura, ritmo, espacio y percepción. Sin embargo, lejos de tratarse de una abstracción fría, esta propuesta entabla un contrapunto directo con los patrones y las geometrías ancestrales del barro de Punta Querandí o con las texturas orgánicas del monte. Las obras no buscan ilustrar una misma temática, sino afectarse mutuamente, revelando que cualquier forma es, al mismo tiempo, territorio, memoria y experiencia sensible.

Las propuestas dialogan así de manera directa con “La memoria del barro», proyecto curatorial de Sonia González que aborda los procesos comunitarios desarrollados en el territorio de Punta Querandí. Allí, los fragmentos cerámicos hallados bajo la tierra dejaron de ser piezas de archivo arqueológico para convertirse en el motor de una práctica de transmisión oral, talleres de modelado y defensa del territorio. A través de la construcción de una línea de tiempo, registros audiovisuales, testimonios de olleras y ceremonias rituales de sahumado, esta iniciativa nos presenta que la memoria no es un pasado estático que se contempla, sino un saber colectivo que vuelve a modelarse y a cobrar vigencia cada vez que una comunidad lucha por reafirmar su identidad.

Poéticas del encuentro

Territorio de la memoria, de Juan Pablo Arias

Geometrías en diálogo, de Mónica Fuksman y Armando Ramaglia

La memoria del barro, de Sonia González

1, 2, 7, 8, 9, 14, 15 y 16 de agosto.

Espacio Peces, Santa Elena 440/442, Barracas (CABA).


Emilia Demichelis es artista y trabajadora de la cultura.

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