Home EditorialesEditorial del N° 57 – A 50 años del golpe de Estado

Editorial del N° 57 – A 50 años del golpe de Estado

por Jorge Brega

A cincuenta años del golpe militar del 24 de marzo de 1976, se ha realizado una nueva identificación de personas desaparecidas bajo la dictadura. Los restos de 12 personas enterradas en el cuartel militar de La Calera, en el centro de exterminio conocido como La Perla, dirigido en ese momento por el general Luciano Benjamín Menéndez, ya tienen nombre y apellido. En ese lugar se calcula que fueron asesinadas otras 2000 personas. El gobierno de Milei y sus ideólogos tratan de negar el conocimiento de los hechos del pasado genocida y realizar una apología del mismo. Sin embargo, los hechos ocurridos reviven en cada desaparecido hallado, en cada hijo o nieto que recupera su identidad, y en las multitudinarias marchas populares de cada aniversario.
Al salir este nuevo número de La Marea el mundo transita la invasión de EE UU e Israel contra Irán. Esta nueva guerra se agrega a la invasión de Rusia en Ucrania, cuya resistencia continúa, y al genocidio brutal contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza. Invadieron la soberanía de Venezuela y ahora van por Cuba. Este avance invasor del gobierno de Trump, desesperado por evitar el declive de EE UU como la potencia predominante en Occidente, empieza a provocar su aislamiento y confrontación con Europa, mientras China y Rusia realizan su propio juego. El artículo de Pablo Pozzi sobre la crisis en EE UU nos ofrece una lúcida interpretación del momento que vivimos.
El gobierno actual se ha encolumnado con EE UU e Israel en la agresión militar a Irán mientras permite la ocupación del Reino Unido de nuestras islas Malvinas y acuerda la creación de bases militares estadounidenses en la Patagonia. ¿Alguien lo votó para que entregue a nuestros soldados, médicos, equipos de expertos, o para que exponga al pueblo argentino a ser carne de cañón en una guerra que no es la nuestra? Una guerra injusta; lo contrario a una justa lucha por nuestra independencia y soberanía nacional.
La “batalla cultural” mileísta es imprescindible para justificar esta política y el tremendo ajuste económico al pueblo que se está realizando en beneficio del FMI y los grandes monopolios internacionales y nacionales que manejan los negocios de la minería, la agroexportación y los servicios informáticos. Al mismo tiempo hunde la industria y el comercio argentinos al abrir la importación salvaje de mercadería sobrante extranjera. Y fomenta la especulación financiera a través de sus acólitos y “gurúes” (del estilo de los estafadores del caso Libra), como una fuente inagotable de riqueza personal.
La educación de niños y jóvenes es prioritaria en este esquema. Formar a las nuevas generaciones para el “nuevo” mundo. El artículo del pedagogo Guillermo Volkind sobre el proyecto oficial de reforma educativa propone un debate profundo entre los educadores. Otra pieza clave en este esquema es el manejo de las redes, la televisión, etc.
Hace casi un mes, el gobierno de Milei anunció la creación de una Oficina de Respuesta Oficial. Su objetivo es “desmentir activamente la mentira”. No se trata de negar la existencia de información falsa –de la cual los “libertarios” son los principales promotores– pero debemos preguntarnos si corresponde a los servicios de Inteligencia del Estado asumir la función de determinar qué es verdadero y qué es falso. No es la censura explícita de la dictadura de Videla, sino algo más sutil y peligroso: naturalizar que el aparato del Estado califique, corrija y etiquete el discurso de los habitantes del país. Se promueve activamente el disciplinamiento del disenso y la censura disfrazada.
Acaba de ser aprobada la ley de la más infame reforma laboral realizada en los últimos ochenta años. El retroceso para los trabajadores luego de decenas de años de lucha y sufrimientos bajo el capitalismo es despiadado. Miles y miles de desempleados, salarios miserables, jornadas de trabajo interminables, intento de destrucción de sus organizaciones y obras sociales, etc. En este número, el artículo de Felipe Schwartz acerca de este tema, así como el de Horacio Tabares sobre la juventud excluida, desnudan la esencia de esta reforma y aportan al debate sobre la lucha de los trabajadores en la actual etapa.
La cultura argentina es golpeada por esta Ley. Las derogaciones y modificaciones tributarias afectan el financiamiento de la cultura y la comunicación, con incidencia directa en organismos como el Instituto Nacional de Cine, el Instituto Nacional de Teatro, el de Música, el Estatuto del Periodismo Profesional, la Biblioteca Nacional y la CONABIP, entre otros.
Es un momento crítico a nivel mundial y para la Argentina. La incertidumbre, la lucha por la supervivencia, la falta de futuro para nuestros jóvenes, la angustia del día a día de nuestros mayores, la imprevisibilidad de las decisiones de los poderosos (salvo su ansia infinita de concentración de poder económico y geopolítico), forman parte de una nueva cultura del miedo tendiente a impedir el levantamiento organizado de los pueblos. Pero la historia revive bajo nuevas formas; como los doce aparecidos de La Perla.


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